La industria

Los materiales reciclados cubren el 40% de las necesidades  globales de materias primas

Aproximadamente un millón seiscientas mil personas en todo el mundo trabajan en el sector del reciclaje. Juntos, tratan más de 600 millones de toneladas de materias reciclables cada año. Con una facturación anual de más de 200 mil millones de dólares, cantidad similar a la del PIB de países como Portugal, Colombia y Malasia, este sector ya se ha convertido en un motor fundamental para el desarrollo sostenible del futuro. Aproximadamente el 10% de esta cantidad se gasta en nuevas tecnologías, investigación y desarrollo, lo que contribuye a crear puestos de trabajo altamente cualificados y a hacer que el reciclaje sea cada vez más eficaz y respetuoso con el medio ambiente.

La industria del reciclaje se ha convertido en una parte integral de la sociedad moderna no sólo debido a su influencia social y económica sino también porque tiene un papel fundamental en el futuro de nuestro planeta. La utilización de materiales reciclados se traduce directamente en un menor empleo de recursos naturales y un menor consumo de energía si lo comparamos con los procesos de producción en los que se utilizan materiales vírgenes.

 

Ahorro de energía
Aluminio > 95%
Cobre > 85%
Plástico > 80%
Papel > 65%
Acero > 74%
Zinc > 60%
Plomo > 65%
 
Ahorro de CO2*
Aluminio > 92%
Cobre > 65%
Metales férricos > 58%
Papel > 18%
Níquel > 90%
Zinc > 76%
Plomo > 99%
Estaño > 99%

*Fuente: Estudio del BIR sobre los beneficios medioambientales del reciclaje, 2009

Comercio internacional

En los últimos años, muchos países desarrollados y en desarrollo han establecido objetivos específicos de rendimiento en materia medioambiental y de reciclaje con el objetivo de fomentar que la sociedad recicle. La demanda industrial de materias recicladas es realmente global. El comercio internacional de materias recicladas tiene un papel fundamental en el abastecimiento de los molinos y las fábricas del mundo y contribuye de forma decisiva en el aumento de los beneficios que ofrece la industria. El BIR siempre ha defendido la libre circulación de materias recicladas y controla activamente las amenazas potenciales que suponen las restricciones comerciales y otras medidas de tipo proteccionista.

Los materiales reciclados no son residuos

Los intentos de algunos legisladores de categorizar y regular los materiales reciclables como "residuos" han sido especialmente perjudiciales para el sector internacional del reciclaje. El BIR y sus asociaciones afiliadas llevan a cabo una exhaustiva campaña ante la ONU, la OCDE y otras instituciones internacionales para eliminar la etiqueta de "residuo" de los productos que genera la industria del reciclaje.

Diseñado para ser reciclado

El alto grado de complejidad alcanzado por el diseño de productos incorpora una gran cantidad de materiales y componentes, lo que incrementa el coste de su reciclaje. En ciertos casos, hace que el reciclaje sea imposible de realizar y que no sea viable desde un punto de vista comercial. La industria del reciclaje trabaja en nuevas soluciones para abordar la complejidad del diseño y el BIR lucha constantemente para que el proceso de reciclado se tenga en consideración desde las etapas más tempranas de la creación de un producto.

Un cambio en la percepción del consumidor

Muchos consumidores aún son reacios a comprar ciertos artículos que contienen materiales reciclados. Sin embargo, los bienes fabricados con materiales reciclados tienen que cumplir los mismos estándares de calidad que aquellos producidos con materiales vírgenes. Los afiliados al BIR contribuyen a proporcionar información precisa sobre la óptima fiabilidad y rendimiento de los materiales reciclados.